Las iniciativas Sueños Durmientes y Escuela de Verano Sobre Rieles contemplaron la participación de organizaciones sociales, estudiantes y más de 250 niños y niñas, con foco en economía circular, recreación y desarrollo de habilidades.
Ferrocarril de Antofagasta (FCAB), en colaboración con Corporación PROLOA como entidad ejecutora, desarrolló durante el último periodo dos iniciativas orientadas al fortalecimiento comunitario y el desarrollo de habilidades en el territorio: el programa Sueños Durmientes y la Escuela de Verano Sobre Rieles.
Sueños Durmientes tuvo como objetivo reutilizar durmientes ferroviarios en desuso para la creación de mobiliario comunitario, promoviendo la economía circular y el mejoramiento de espacios en juntas de vecinos de Calama. La iniciativa consideró la participación de organizaciones territoriales como Ckaitchi, Desco y Kamac Mayu, además de estudiantes del Liceo Bicentenario Politécnico Cesáreo Aguirre Goyenechea B-9, específicamente de la especialidad de Estructuras Metálicas.
Durante su ejecución, se desarrollaron instancias de trabajo colaborativo en las que participaron comunidad, sector privado y estudiantes, quienes aplicaron conocimientos técnicos en la fabricación de bancas y mesas destinadas a nuevos y mejores espacios comunitarios.
En este contexto, el Gerente de Asuntos Públicos y Medioambiente de FCAB, Álvaro Yáñez, señaló que:
“Este es un trabajo colaborativo que une al liceo, la junta de vecinos y al sector privado en torno a un objetivo común: generar valor real para la comunidad. Iniciativas como esta no solo entregan experiencia práctica a los estudiantes, sino que también responden de forma concreta a necesidades locales. Además, nos permiten impulsar la reutilización de durmientes, dándoles una segunda vida y transformándolos en soluciones útiles y sostenibles que mejoran directamente la calidad de vida de las personas”.
Por otra parte, la Escuela de Verano Sobre Rieles se desarrolló durante los meses de enero y febrero en las ciudades de Calama y Antofagasta, con la participación de más de 250 niños y niñas. El programa contempló cuatro talleres enfocados en actividades recreativas y formativas, incluyendo artes escénicas, deporte, reciclaje creativo y dinámicas grupales.
El objetivo de esta iniciativa fue generar espacios de participación durante el periodo estival, promoviendo el desarrollo de habilidades sociales, el trabajo en equipo y el vínculo con el patrimonio ferroviario.
Sobre esta iniciativa, Álvaro Yáñez indicó que:
“Lo que buscamos es crear un espacio seguro, sano y lleno de oportunidades para que los niños y niñas no solo jueguen, sino que también desarrollen habilidades, valores y conocimientos que los acompañarán a lo largo de sus vidas. Estas escuelas de verano son una inversión en las futuras generaciones, donde cada experiencia aporta a su crecimiento, su bienestar y su desarrollo integral, tanto hoy como en el mañana”.
La ejecución de ambos programas estuvo a cargo de PROLOA, responsable de la articulación con los distintos actores involucrados y de la implementación de las actividades en terreno.
Al respecto, el Gerente General de PROLOA, Franco Barrera Arcaya, señaló que:
“Como PROLOA, asumimos la ejecución de estos programas con foco en su implementación efectiva en el territorio, articulando a comunidades, establecimientos educacionales y sector privado para asegurar el desarrollo de iniciativas con impacto concreto en las personas”.
Ambas iniciativas forman parte del trabajo conjunto entre FCAB y PROLOA, orientado a desarrollar proyectos que integren participación comunitaria, aprendizaje y sostenibilidad en el territorio.
